domingo, 19 de julio de 2009

Julio 20


AHORA, ¡A TRABAJAR!

Conocida la base de contrataciones de toreros y ganaderías para la temporada 2009-2010 en la Plaza de Toros de Cañaveralejo en Cali, solo queda decirle a la Fundación: ¡a trabajar!

En principio, y de acuerdo con la propuesta de la Gobernación del Valle del Cauca de traer las figuras, regresarán al albero caleño Enrique Ponce y Julián López “El Juli”. Se estrenarán Miguel Ángel Perera y David Luque, revelaciones.

Con ellos un rejoneador español Álvaro Montes quien practica la suerte de la garrocha, inusual y en desuso. Con ellos un exitoso conocido de la afición, el francés Sebastián Castela.

Entre la nómina de colombianos Luis Bolívar, Paco Perlaza, Guerrita Chico, Diego González y Sebastián Vargas. Por definir las nóminas de novilleros para la temporada preferia.

De los encierros, Guachicono, Puerta de Hierro, Fuentelapeña, Salento, Ernesto González y Juan Bernardo Caicedo, eventualmente La Carolina y dos más, seguramente de fuera del sur occidente colombiano.

El compromiso del planeta taurino: llenar a Cañaveralejo. El gobierno del Valle del Cauca, cumplió. Enorme reto el de la Fundación. Y la prueba de fuego para la afición que pidió figuras. Ahí están.

Morante de la Puebla estuvo en la pasada temporada y pasó inédito. Manzanares también vino y no logró impactar. De momento, el único que quizá se queda entre el tintero, por razones conocidas, es José Tomás.

Todos tenemos el enorme compromiso de responder y llenar los tendidos. Demostrar con hechos si tenemos o no afición. La Fundación tendrá que sacudirse y aprender de esta experiencia. Así es que ¡a trabajar!

lunes, 13 de julio de 2009

Manuel H., el maestro

Nos enteramos que el maestro Manuel H. Rodríguez se encuentra delicado de salud en la capital de la República. Más de 75 años de la vida del país han pasado por las cámaras fotográficas de quien creó en Círculo de Reporteros Gráficos de Bogotá.
Cabe recordar que el maestro Manuel H. es uno de los más grandes aficionados a la fiesta brava. La foto más famosa de su homónino más célebre, Manuel Rodríguez “Manolete” fue captada por su lente en el callejón de la Santamaría en 1946.

Siempre es grato escuchar de la voz del maestro la historia de la primera foto que el país conoció del asesino de Jorge Eliécer Gaitán, el enigmático Juan Roa Sierra, en el Cementerio Central de Bogotá o los innumerables momentos captados en el ruedo de la primera plaza de toros del país.

Vayan nuestros votos por la pronta recuperación de un auténtico maestro.

domingo, 12 de julio de 2009

12 coloquios de Astauros

Por Enrique Avilán Acosta

Una idea acogida con entusiasmo por los afiliados de la Asociación de Cronistas Taurinos del Occidente “Astauros”, es la de realizar coloquios taurinos, tomando la referencia de los desarrollados en años anteriores en el Club San Fernando y coordinados por nuestro colega Luis Garcés. Igualmente, se recordó la experiencia de Manizales donde Paco Ayala ha sido líder en ese aspecto.

Bajo la dirección del presidente de Astauros, Guillermo Vallejo, y la colaboración de la Junta Directiva, se buscaron las sedes para realizar los coloquios de manera ininterrumpida desde mayo de 2008, iniciando en un conocido hotel del sur de la ciudad, la sede de Infivalle, la Clínica de la Fundación Valle del Lily y, especialmente, las sedes de la Plaza de Toros y la Escuela Taurina de Cali. Ya son 12 coloquios con resultados ampliamente positivos.

La participación de interesantes y distinguidos conferencistas, la presencia de distinguidos visitantes entre los cuales recordamos a los presidentes de cuatro importantes plazas de Colombia (Bogotá, Manizales, Medellín y Cali), han engalanado estos coloquios. El último se cumplió la Escuela Taurina con una exhibición de toreo de salón que contó con la conducción del destacado matador Enrique Calvo “El Cali” y la presencia de los matares caleños Diego González y Ramiro Cadena.

Estos encuentros, aparte de “aprovechar para reunirnos”, como lo manifiesta Guillermo Vallejo, contribuyen a crear afición, a mostrar que los taurinos sí queremos nuestra fiesta y que, con toda sinceridad, aspiramos a engrandecerla. Si eso se ha logrado, el trabajo de estos doce coloquios no ha sido en vano.